viernes, 18 de septiembre de 2015

Israel muestra su cara

" los votantes de Corbyn son unos ignorantes"

 Israel en pie de guerra por la elección de Jeremy Corbyn


Middle East Eye

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández


Los principales medios de comunicación israelíes se han mostrado unánimemente consternados ante la elección de un “antisionista” como nuevo líder del laborismo.

Tras la elección de Jeremy Corbyn como nuevo líder laborista, la noticia en Israel apareció impregnada de un tenor sombrío: “Nuevo líder laborista en Gran Bretaña: un antisionista”, se leía en la cabecera de Yisrael Hayom, el periódico más extensamente leído en Israel y que es propiedad del rey de los casinos, Sheldon Adelson, simpatizante del primer ministro Netayanhu desde hace mucho tiempo. El subtítulo explicaba: “Una sorpresa desagradable: El recién elegido jefe de la oposición, Jeremy Corbyn, quien en el pasado llamó al diálogo con ‘amigos’ de Hamas y Hizbollah, es bien conocido por ser un izquierdista radical, un admirador de Karl Marx”.
El artículo sigue adelante afirmando que Corbyn ha donado dinero a quienes niegan el Holocausto y señala con alarma que, como jefe de la oposición, tiene derecho a recibir informaciones sensibles diplomáticas y de seguridad.
Uno podría haber esperado una línea diferente en Ynet, la fuente de noticias online más visitada de Israel, que se mostró rotundamente en contra de la reelección de Netanyahu en marzo de 2015. Pero Ynet no exudaba tampoco mucho entusiasmo por Corbyn, caracterizándole de “Feroz opositor a Israel”. Repitiendo prácticamente todas las acusaciones hechas en Yisrael Hayom, también le criticaba por tildar de “tragedia” el asesinato de Osama Bin Laden. Culpaba al nuevo líder laborista por afirmar que habría sido más justo que EEUU le hubiera arrestado y sometido a juicio.
NRG, otra importante página de información, utilizaba el arma definitiva en su titular: “El líder laborista recién elegido hizo donaciones a los negadores del Holocausto”. NRG explicaba que Corbyn había donado dinero a la ONG propalestina Deir Yassin Remembered, dirigida por el negador del Holocausto Paul Eizen. Añadió que siete de cada diez judíos británicos se sentían preocupados por la elección de Corbyn, y que el mismo Partido Laborista estaba también molesto.
En otro artículo se explicaba a la audiencia israelí el daño que la victoria de Corbyn iba a causar al Partido Laborista británico, anunciando que era como si el miembro de la Knesset Yamal Zahalka –un palestino nacionalista de la Lista Árabe Conjunta- se hubiera convertido en el jefe del Partido Laborista de Israel. El hecho de que Zahalka nunca haya formado parte del laborismo y que Corbyn lleve cuarenta años siendo miembro del partido británico parecía ser irrelevante.
Asumiendo una perspectiva ostensiblemente universalista –como opuesta a la sionista-, Anshel Pfeffer, del periódico liberal israelí Haaretz, ofrecía el análisis más cáustico, describiendo la victoria de Corbyn como “Un paso más en la salida de Gran Bretaña de la escena mundial”:
“El hecho de que más de un cuarto de millón de miembros del Partido Laborista y votantes afiliados al partido acaben de elegir a un líder que culpa a Occidente de la agresión rusa contra Ucrania, que defiende fervientemente a cleptocracias represivas como la Venezuela chavista y que ha apoyado a grupos terroristas de todo el mundo –desde Irlanda del Norte a Iraq- en nombre del antiimperialismo, no puede menos que significar que están de acuerdo con él en esas cuestiones o, más probablemente, que a la mayoría de ellos les tiene sencillamente sin cuidado. Votaron a Corbyn por su política antiausteridad, su disposición a abrazar una alternativa socialista clara, incluida la nacionalización del transporte público y las compañías energéticas, y al hecho de que, a diferencia de otros candidatos del liderazgo, se niega a comprometer sus creencias por algo tan trivial como ser elegido primer ministro e implementar al menos de algunas de sus políticas.”
Pfeffer seguía describiendo a Corbyn como “miembro de pleno derecho de todas las causas de moda de la izquierda radical, incluyendo su incuestionable apoyo a quienes niegan el Holocausto y a los libelistas sangrientos siempre que sean ‘propalestinos’”.
No obstante, lo que resulta fascinante en ese artículo no es sólo la descripción de Corbyn sino el modo con que el principal medio informativo más a la izquierda describe a los votantes del Reino Unido con absoluto desdén. En opinión de Pfeffer, los votantes de Corbyn son unos ignorantes o no les interesa la política exterior de su país. Corbyn, proclama, “no habría sido elegido líder laborista con el mayor mandato personal en la historia del partido si no fuera por el hecho de que estas cuestiones sencillamente no les interesan a la inmensa mayoría de sus seguidores”.
La inquietante lógica que nutre el análisis de Pfeffer postula que para ser un actor en la escena mundial uno tiene que apoyar una corriente o agenda de derechas. Un líder no puede tener una agenda política compleja, desafiar al imperialismo, apoyar los movimientos anticoloniales ni patrocinar una agenda socialista internacional si él/ella quieren poder influir en la arena mundial. También revela sin querer que el enemigo más odiado del sionismo liberal es de hecho la izquierda internacionalista, no la derecha. Y, sin embargo, irónicamente, el intento de convertir en ilegítimo y ridículo el vocabulario político de la izquierda sugiere que esta constituye aún una amenaza viable.
Neve Gordon es autor de “Israel Occupation” y coautor de “The Human Right to Dominate”.
Fuente: http://www.middleeasteye.net/columns/israel-arms-over-corbyn-threat-244769470

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Boicot contra régimen de Israel en Europa


Alwaght- Durante los últimos años hemos visto que la postura de algunos pueblos occidentales se ha cambiado sobre el régimen de Israel, en particular después de sus agresiones ilegales que llevó a cabo contra El Líbano en 2006, sus ofensivas contra la asediada Franja de Gaza en 2009 y 2014, así como sus políticas expansionistas basados en construir asentamientos ilegales en los territorios palestinos ocupados y expulsar a los palestinos de sus propias tierras con el fin de facilitar la llegada de nuevos colonos judíos a las tierras palestinas. Sumando a estos, sus políticas racistas que adopta contra los civiles palestinos. El caso más reciente y horrendo es cuando un grupo de colonos israelíes quemaron vivo hasta la muerte a niño palestino de 18 meses junto con su familia en una aldea en la ciudad de Nablus, en la ocupada Cisjordania. Varios países y organizaciones internacionales entre ellos, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) al condenar la muerte del bebé palestino, tras haber sido quemado vivo a manos de los colonos israelíes en su propia casa en la Cisjordania ocupada, urgieron a las autoridades israelíes a que adopten medidas adecuadas al respecto para reducir este tipo de ataques y lleven ante la justicia a los responsables de este crimen. Además este crimen desveló la verdadera imagen del régimen de Tel Aviv y sus aliados para todo el mundo. En este sentido muchos países europeos celebraron marchas y protestas en denuncia a las atrocidades israelíes que comete contra los palestinos, hecho que dejó preocupado a las autoridades israelíes.
Marchas anti israelíes desde Florencia hasta Londres
La marcha más reciente se celebró en Italia cuando un grupo de defensores de la causa palestina protestaron en la ciudad de Florencia contra la visita del primer ministro del régimen israelí Benyamín Netanyahu. El premier israelí se encuentra de visita oficial en la región donde se ha desplegado un fuerte dispositivo de seguridad se reunió el sábado con su homólogo Matteo Renzi. Durante el acto de protesta los italianos pidieron a su gobierno cortar sus relaciones en todos niveles con el régimen de Israel.
Además este mes en curso Netanyhu tiene previsto visitar Londres, la capital británica donde una petición ha sido lanzada instando a su arresto por los crímenes de guerra durante la ofensiva israelí de 51 días por las fuerzas israelíes en contra la asediada Franja de Gaza, entre el julio y agosto de 2014. Hasta el momento más de 88.000 ciudadanos británicos han firmado una petición exigiendo el arresto de Netanyahu por la masacre de más de 2310 palestinos durante la ofensiva israelí al enclave costero.
El Parlamento británico está obligado a discutir dicha petición si llega a conseguir el apoyo de al menos 100.000 ciudadanos del Reino Unido. Sin embargo, el gobierno británico manifestó que "visitas de jefes de gobiernos extranjeros, como el primer ministro Netanyahu, tienen inmunidad de jurisdicción y no pueden ser arrestados o detenidos". Similares manifestaciones se registraron en Alemania, donde los movilizadores además de condenar los crímenes israelíes en los territorios palestinos, instaron a su país poner fin a sus lazos con este régimen.
Campaña de boicot y crisis del régimen de Israel
La campaña de boicot que han iniciado los pueblos de los países occidentales sin duda tiene mucha influencia sobre las políticas de sus gobiernos. Por ejemplo el Reino Unido que durante los últimos años siempre ha brindado apoyos al régimen israelí y planeó la creación de este régimen en Oriente Medio actualmente se encuentra bajo la presión de las instituciones, organizaciones de los derechos humanos, activistas pro paz, medios de comunicación y figuras políticas que trabajan para boicotear el régimen de Tel Aviv. Tenemos que añadir que estas organizaciones y personas también pueden influenciar en las empresas y compañías para que no hagan negocios con el régimen de Israel.
Asimismo estos pueden hacer campañas con el fin de que animan a otros países a no brindar apoyos militares ni intercambiar logros académicos y científicos con el régimen de Israel, así como rechazar visitas a las tierras bajo la ocupación israelí con el fin de dañar su economía.
De acuerdo con estimaciones, el régimen de Israel ha sufrido hasta el momento una pérdida equivalente a casi 15 mil millones de dólares debido a la campaña del Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS). La campaña ha obtenido un éxito en aumento, especialmente a nivel académico y artístico, hasta el punto de ser calificada de amenaza “estratégica” por el exdirector de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense David Petraeus. Debido al avance de este movimiento propalestino, los grupos de cabildeo sionistas hacen campaña para prohibirlo.
Este tipo de campañas muestran que no sólo los países islámicos y árabes están en contra de las políticas expansionistas del régimen de Tel Aviv sino que otros países del mundo también tienen el mismo pensamiento hacia el régimen israelí y eso demuestra que el fin de este régimen está cerca ya que se está debilitando en los aspectos económicos y políticos hasta que se acerque a su eliminación total.
La caída del régimen israelí significa el fin de la colonización occidental
El régimen de Tel Aviv después de ocupar los territorios palestinos y robar sus recursos naturales buscó acabar con cualquier gobierno o país fuerte o cualquier ambiente adecuado que quiere la intimidad y la unidad y la hermandad entre los pueblos de la región con el fin de facilitar los proyectos de los países occidentales encaminados a saquear aun más la riqueza de los países de la región, en particular los países árabes e islámicos.
Hoy en día, después de que los primeros signos del defecto aparecen en los orígenes y la estructura de la entidad israelí, eso significa que la caída del régimen israelí equivale a la caída del proyecto de los países hegemónicos y la caída de los regímenes árabes autoritarios que para mantenerse en el poder aplicaron todas las medidas incluso pidieron la ayuda de los occidentales. Además eso significa el fin de las conspiraciones de los países occidentales contra la comunidad islámica.
Por último debemos asegurar que en un futuro cercano sin alguna duda no habrá lugar para el régimen de Tel Aviv entre los países occidentales debido a la resistencia de los grupos como HAMAS  e Hezbolá que en sus luchas hicieron frente a los complots israelíes, el propio pueblo israelí y los pueblos occidentales se dieron cuenta  no es firme y es muy débil.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Anorexia Sintáctica

Todo lo que no escribiste será usado en tu contra


Rebelión/Universidad de la Filosofía


Cuando no escribimos -ni documentamos- nuestras luchas, cuando no escribir es un manifiesto de indolencia. Cuando nos gana la pereza o la abulia, cuando llueven las excusas y las evasivas… alguien llenará los vacíos y hará realidad una de nuestras peores pesadillas: El enemigo escribiendo nuestra historia. Sin atenuantes.
Ya hay ejemplos a granel, con resultados humillantes y dolorosos salidos de ciertas “plumas eruditas” que se regodean “tan callando” por haber asestado su golpe lenguaraz en los occipitales de la Historia. Y jaque mate, todo lo que digamos será extemporáneo, segundo, tardío y defensivo. ¿Piensas que el enemigo regalará el campo de batalla de la memoria para que levantemos, cuando queramos, nuestros monumentos nemotécnicos libremente?
La oligarquía entrena historiadores, críticos de arte, filósofos, sociólogos… para que den cuenta, a su modo y capricho, sobre las cosas que nunca ocurrieron como ellos dicen, que nunca se enunciaron con la idiosincrasia de ellos y que nunca fueron tan poca cosa como la que ellos dicen y les conviene. Siempre. Cientos de revoluciones artísticas, científicas, políticas y económicas… han sido planchadas por el estilo del bienestar becario conque es asfixiada la poca imaginación y la sintaxis acartonada tributarias a la ideología de la clase dominante. Sin sabor, sin alma, sin fuego.
Incluso las más grandes audacias de la inteligencia rebelde aparecen, en muchos relatos oligarcas, reducidas a un anecdotario infestado por grandilocuencias efectistas o por desbordes de admiración truculenta que se diluyen en el individualismo, el solipsismo y el anecdotario de épocas siempre superadas. Según la pluma que se alquile. No importa si se trata de una biografía, de un invento tecnológico, de una movilización o de un proceso revolucionario… en manos de nuestros enemigos todo eso es parte “natural”, pero disfuncional, de un sistema económico y político inamovible del que se habla poco y nada para no incomodar a los patrocinadores. Nunca se hablará de una revolución triunfante desde el corazón del sistema. Pero la verdad es que se trata de un artificio viejo como la humanidad para lavar cerebros a destajo con jabones de resignación e impotencia.
Cuando otros relatan nuestras luchas se apoderan primero de las sustancias semióticas más suculentas. Manosean el espíritu lo prostituyen y lo someten a un cachondeo de conveniencias donde es irreconocible el sentido de la lucha porque se la reduce a un catálogo de incidentes disociados. Cosas de gente “idealista” o “utópica” en el mejor de los casos. El enemigo escribe lo de nosotros y sobre nosotros para destruirnos. No esperemos misericordia y menos de plumas esmeradas en torturar a la verdad con finezas sintácticas y muchos “datos”.
Ellos andan a la búsqueda de nuestras historias para cometer su crimen de lesa realidad desfalcando nuestros símbolos y nuestra semántica. Quedamos desfigurados y sin ánima, encarcelados en algún género literario de moda capaz de convertir nuestras luchas en mercancía para el entretenimiento de la oligarquía. Con “Final feliz”. Ellos salen de cacería diariamente, sueltan a sus lebreles “intelectuales”, “artistas” o “académicos” hambrientos de fama y palmaditas en el lomo bancario para que vuelvan con una o varias presas históricas y las conviertan pronto en platillos de gourmet ideológico a la carta. Condimentados según su paladar de clase y según sus urgencias “educativas” para domesticar a las masas: para que aprendan a no escribir la historia.
Cada renglón que no escribamos, cada párrafo y cada página que dejemos al abandono… serán usados en nuestra contra. La historia del teatro popular, la historia de la ciencia emancipadora, la historia de las luchas obreras, campesinas o universitarias. La historia de las revoluciones de género, la historia de los avances estéticos emancipadores, la historia de las historias revolucionarias… todo será pulverizado en la licuadora mental hegemónica para dejarnos sin historia y sin herencias. Hay que ver cómo cuentan las enciclopedias la historia del mundo, lo que se enseña en las escuelas, cómo se escribe y enseña la filosofía y la ciencia… para entender la dimensión de la cacería a que es sometida la inteligencia en manos de los eruditos del engaño y sus filtros ideológicos anestésicos.
Con mil esfuerzos y remando siempre contracorriente, las fuerzas revolucionarias en todos los ámbitos de la lucha, han puesto e impuesto victorias que, si nos descuidamos, quedan enmudecidas bajo la retórica de los usurpadores sintácticos que, cuando no invisibilizan, banalizan nuestras batallas. ¿Y nosotros qué hacemos? No pocas veces berreamos como niños a quienes les han arrebatado sus caramelos y no pocas veces se tapa con “lágrimas” la irresponsabilidad política de no dar cuenta a la posteridad sobre la obra realizada. Muy mal.
De los nuestros no son pocos los aguardan el “financiamiento espectacular” para la obra cumbre. No son pocos los lamentan su “mala suerte” y sus pocas “artes literarias” para justificar no haber producido el testimonio de la lucha propia o de conjunto que ocurrió, y que ocurre, en las filas de las millones de revoluciones que en el mundo existen así no se vean a “simple vista”. Y todo eso implica una forma de derrota convertida en “culpa” personal con la que no pocos compañeros se lamentan diariamente mientras dan por perdida la oportunidad de resarcirse ante quienes inician o continúan las contiendas que nos comprometen. Y no es justo.
Y si todo lo aquí dicho fuese exagerado, hagamos un recuento minucioso y sincero sobre las tantas historias que debimos haber contado sobre las luchas a las que entregamos la vida. Las verdaderas luchas, las de cuerpo y alma, las de la coherencia y la permanencia, las de la unidad y las permanentes. Cotejemos con las páginas que escribimos o coleccionamos al respecto. No es improbable que el balance arroje un paisaje desigual y desafiante en el que lo tanto vivido no tenga reflejo real ni completo en lo publicado y difundido. Es esa una de nuestras más grandes debilidades y errores. Una deuda enorme con aquellos por lo que luchamos y que ni siquiera se han enterado. ¿Lo anotaste?
Dr. Fernando Buen Abad Domínguez. Universidad de la Filosofía

Blog del autor: http://fbuenabad.blogspot.com/

lunes, 17 de agosto de 2015

El politicidio contra el pueblo palestino





“El politicidio (contra el pueblo palestino) es un proceso que cubre una amplia gama de actividades sociales, políticas y militares cuyo objetivo es destruir la existencia nacional y política de toda una comunidad de personas y, de este modo, negarles la posibilidad de autodeterminación. Los asesinatos, las masacres localizadas, la eliminación de líderes y de las élites, la destrucción física de las instituciones públicas y de la infraestructura, la colonización de la tierra, la hambruna, el aislamiento político y social, la reeducación y la limpieza étnica parcial son las principales herramientas utilizadas para alcanzar el objetivo”. Esta explicación de la política llevada a cabo durante décadas por Israel sobre Palestina la escribe Baruch Kimmerling en su obra “Politicidio. La guerra de Ariel Sharon contra los palestinos", en la que hace ver todo el martirio sufrido por este ancestral pueblo árabe ante la indiferencia de quienes tienen en sus manos la posibilidad de redimirlos del mismo, restituyéndosele su derecho inalienable a existir como pueblo y como Estado soberano.

No se puede ignorar (por mucha propaganda y matrices de opinión difundidas a través de las grandes cadenas empresariales de la información y del cine) que el sionismo se impuso desde un primer momento al desalojo violento de los palestinos, aduciendo razones "bíblicas" para hacerlo, incluyendo el tratamiento atroz a que fueran sometidos los judíos (sin ser los únicos en toda Europa) a manos del régimen nazi de Alemania; contando desde un primer momento con la complicidad de los gobiernos imperialistas de Gran Bretaña y Estados Unidos para perpetrar este propósito expansionista y colonialista, simbolizado mediante la construcción de un muro que separa ostensiblemente a ambos sectores. Esta acción permanente del sionismo ha desconocido reiteradamente la vieja resolución del 29 de noviembre de 1947 de la Asamblea General de las Naciones Unidas con que terminó el mandato británico sobre Palestina y determinaba la partición del territorio en dos Estados: uno judío, con 14.500 km2 y otro árabe, con una superficie de 11.000 km2, mientras la ciudad histórica de Jerusalén quedaría como una entidad separada, administrada por la ONU.

En la actualidad, es noticia habitual el bombardeo indiscriminado que desata frecuentemente Israel contra Gaza y Cisjordania, la demolición de sus viviendas, la limitación extrema de alimentos y de trabajo, el corte de servicios básicos, como salud, agua y electricidad, a lo que se suma el trato discriminatorio recibido por sus ciudadanos por parte de las fuerzas militares israelíes, sin que escapen de ello los niños y los adolescentes, a quienes asesinan, reprimen y encarcelan sin consideración alguna.

Para el gobierno y los colonos israelíeses una cuestión fundamental que el territorio de Israel abarque desde la península del Sinaí y partes de Líbano, Siria y Jordania, en lo que sería el "Gran Israel" gobernado en su tiempo por el rey David, por lo cual su estrategia es hacer desaparecer todo vestigio de la presencia de los pueblos que los habitan, de modo que esto sirva para apoyar los supuestos derechos "divinos" que les asisten para ocupar estas tierras. En este sentido, sus agresiones constantes no podrían ser calificadas más que de terrorismo puro -de terrorismo de Estado, para ser más precisos- en contradicción a la propaganda oficial (reforzada continuamente por la industria cinematográfica) que le endilga tal condición a quienes defienden su cultura y su derecho a existir como todo pueblo soberano de este planeta.

Hay que recordar que la Asamblea General de la ONU declaró en sesión plenaria realizada en 1975 que el sionismo es una forma de racismo y discriminación racial. En consideración a esta decisión, sus Estados signatarios y los pueblos de la Tierra debieran emprender acciones contundentes contra tal aberración, respaldando el boicot, la desinversión y las sanciones (BDS) como formas efectivas de ejercer una presión sobre Israel que le haga respetar y cumplir con las diversas resoluciones de la ONU que acaben de una vez por todas con su política de exterminio de los palestinos, además del fin de la ocupación y la colonización en los territorios de Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este y los Altos del Golán.

jueves, 11 de junio de 2015

La brutalidad y la crueldad del Estado de apartheid están poniendo al mundo en contra de Israel



Haaretz

Traducido del inglés para Rebelión por María Landi


Israel está educando a generaciones de jóvenes para que actúen brutalmente contra otros seres humanos solo porque son palestinos.

 

¿Qué es lo que están defendiendo? ¿Por qué están luchando? ¿En torno a qué se están atrincherando ahora los israelíes, dirigiendo contra el mundo los ataques fulminantes de políticos nacionalistas y medios populistas? Por qué están cubriendo patrióticamente las banderas naranjas de Orange con la bandera nacional azul y blanca? ¿Alguien ha preguntado por qué? ¿Por qué el boicot está comenzando a carcomer a Israel? ¿Será que todo esto vale la pena?
Como de costumbre, hay preguntas que nadie hace siquiera. Después de todo, el examen de conciencia es una clara señal de debilidad. Y por eso se inventa una explicación que nos absuelve de toda responsabilidad: el boicot cayó del cielo, es una fuerza inexorable de odio hacia Israel, y la única manera de enfrentarla es luchar contra ella.

Israel siempre tiene una batería de respuestas sionistas adecuadas (y a veces violentas), pero siempre sobre los efectos, nunca sobre las causas. Así fue con el terrorismo y así es ahora con la postura mundial que el presidente de la Unión Sionista, el parlamentario Isaac Herzog -entre todos los ultranacionalistas israelíes- se apresuró a etiquetar con el ridículo término "terror de un nuevo tipo" (en referencia a las declaraciones del Presidente de Orange S.A., Stephane Richard ). Nunca darnos por vencidos. Eso está bien, pero, ¿por qué? Estamos luchando contra el boicot, pero ¿qué es lo que lo originó? 

Israel está defendiendo la preservación del statu quo. Está luchando contra el mundo entero para preservar la avanzada escuela de brutalidad y crueldad en la que está enseñando a generaciones de jóvenes a actuar brutalmente con otros seres humanos, ancianas y niños, a tiranizarlos, ladrarlos, aplastarlos y humillarlos, solo porque son palestinos.

Israel está defendiendo la continuación del apartheid en el territorio ocupado donde viven dos pueblos, uno de ellos sin ningún tipo de derechos. 

Está defendiendo todo su sistema de justificación: una combinación de relatos bíblicos, mesianismo y victimismo, acompañados de mentiras. 

Está defendiendo la "Jerusalén unida", que no es más que un monstruo territorial donde también existe la separación. Está luchando por su derecho a destruir la Franja de Gaza todas las veces que se le antoje, a mantenerla como un gueto y a ser el amo de la prisión más grande del mundo.

Los israelíes están luchando por su derecho a continuar colonizando, explotando y robando la tierra; a continuar violando el derecho internacional que prohíbe la colonización y a continuar burlándose en la cara del mundo entero, que no reconoce ni una sola de sus colonias.

Está defendiendo su derecho a disparar a niños que lanzan piedras y a pescadores indefensos que buscan las migajas de su sustento frente a la costa de Gaza; su derecho a seguir arrancando a la gente de sus camas en medio de la noche en Cisjordania; a detener a cientos de personas sin cargo ni juicio, a mantener presos políticos y a abusar de ellos.

Eso es lo que están protegiendo, eso es por lo que están luchando; por una región a la que la mayoría de ellos no ha ido durante años y no le importa lo que sucede allí y por mantener una conducta que aun para algunos de ellos es vergonzosa.

Esos son los pecados y ese es el castigo. ¿Alguien piensa que Israel puede continuar así sin ser castigado, sin ser condenado al ostracismo? Y a decir verdad, ¿acaso Israel no merece ser castigado? ¿No ha sido el mundo increíblemente tolerante hasta ahora?

Ya sea Orange o Soda Stream, el boicot académico o el boicot cultural, todos son castigos leves. Las sanciones van a agravarse mientras Israel se niegue a sacar las conclusiones necesarias.

Contrariamente a los intentos de Israel y del establishment judío de desviar la discusión, el meollo de ella no es el antisemitismo : es la ocupación. Esa es la fuente de la deslegitimación. 

El país puede luchar contra la posición del mundo entero. Puede defender sus derechos (que no son sus derechos) y pensar que está luchando por su supervivencia.

Pero, ¿los israelíes saben lo que están defendiendo, lo que no están dispuestos a ceder? ¿Será que todo eso vale la pena para ellos? Esa discusión ni siquiera ha comenzado por aquí.

lunes, 8 de junio de 2015

Con la frente marchita, en defensa de las pequeñas serpientes

Palestina, Sabina y Ecuador


1. Aplaudidas a rabiar, de pie, en 1982, en la Knesset (el Congreso israelí), las siguientes palabras salidas de los labios de Menahen Begin, primer Ministro israelí, reflejan el real pensamiento sionista: “Los palestinos son bestias que caminan sobre dos patas”. Textual hasta la médula, esta frase sintetiza el mirar y el sentir del sionismo sobre todo un pueblo. Las bestias son salvajes, están sedientas de sangre judía y no tienen historia como para mínimamente conmoverse con, por ejemplo (porque ejemplos abundan y son demasiados), el genocidio despiadado de julio –agosto del 2014 de Israel sobre la población de Gaza, o el anterior de diciembre 2008- enero 2009, y así… 


2. Desde 1948, Palestina vive la agresión, colonización, limpieza étnica y violación de todos sus derechos por parte de Israel. Cabe recordar que el Estado israelita es el país que jamás ha cumplido las resoluciones y recomendaciones de las Naciones Unidas (más de seiscientas) ni las sentencias de tribunales internacionales. Acaso ello le envalentone para que sea, también, el único país que no haya entregado su mapa de fronteras definitivas a ese organismo, porque la política israelí es no tener fronteras con Palestina, sino líneas móviles de alto al fuego.  

3. Gaza es la cárcel a cielo abierto más grande del mundo: una valla interminable de acero, cemento, alambre, electricidad, rodea la franja de norte a sur. Nada entra ni sale de Gaza si no es con el permiso y la vigilancia del ejército israelí. Desde esa valla hacia adentro del territorio palestino, hay una zona paralela prohibida (no-go zone) a todo su largo de entre mil y 1.500 metros de ancho, supervigilada por militares israelíes. Cinco accesos permiten el ingreso de alimentos: cuatro cerrados desde 2008 y, uno, esporádicamente abierto para el ingreso de los poquísimos camiones permitidos con alimentos de la ayuda internacional. Por cierto, por el mar, a lo largo de cuarenta kilómetros costeros, la marina (buques y submarinos) controlan que los pescadores gazatíes no sobrepasen las tres millas para sus faenas. Tres millas permitidas de su propio mar territorial… Al sur, la primavera árabe egipcia permitió abrir un paso, el sexto, que, en complicidad con Israel, estuvo igualmente cerrado en la época Mubarak y que se ha vuelto a cerrar con el nuevo régimen militar. 


4. Hacia esa cárcel, la región más densamente poblada del mundo (¡!), de manera sistemática y certera, durante 50 días de julio y agosto de 2014, las fuerzas armadas israelitas dispararon sus misiles de última tecnología. A la brutalidad guerrerista se sumaron los bombardeos desde sus barcos de guerra. El ejército tecnológicamente más poderoso de Medio Oriente sistemáticamente lanzó, sobre la Franja, sus fuerzas de satélites, aviones, submarinos, barcos, tanques, retroexcavadoras, carros de guerra, misiles y rifles sobre una milicia –que no ejército, falacia mediática- con rifles, pocos misiles, sin carros de guerra, ni retroexcavadoras y tanques, sin barcos ni submarinos, sin aviones ni satélites… Palestina (Cisjordania y Gaza) no tiene ejército: los Acuerdos de Oslo (que Palestina sí los ha cumplido) lo prohíben. Sin embargo, parte de la campaña mediática internacional –bloqueo y genocidios de por medio- consiste en vender la idea del enfrentamiento entre dos “ejércitos”…


5. Vale la comparación numérica: según la agencia especializada en temas militares, Global Firepower, Israel poseía al momento del ataque a Gaza en 2014, 3.870 tanques, 9436 vehículos artillados, 88 plataformas móviles múltiples de lanzamiento de cohetes, 243 aviones interceptores, 243 aviones de ataque (de ala fija), 98 aviones de transporte logístico, 143 helicópteros y 48 de combate; una fuerza naval de 110 aparatos, con 3 fragatas, 3 destructores, 5 corbetas misileras, 14 submarinos, 66 naves de vigilancia costera [1], aparte de miles de misiles, satélites y, (según denuncias) por lo menos, 400 misiles atómicos de diverso alcance. Por el lado de Palestina: 0 tanques, 0 plataformas misileras, 0 aviones de cualquier tipo, 0 helicópteros, 0 barcos de combate, 0 corbetas, 0 submarinos, 0 satélites y 0 armamento atómico. ¿Se trata, entonces, de ejércitos en conflicto, de una guerra?


6. El rechazo a la política sionista sobre Palestina y Medio Oriente ha movilizado la solidaridad de los pueblos. Sin riesgo a equivocarme, desde hace décadas, la lucha palestina ha forjado el pensamiento y las acciones de toda la izquierda en el mundo, constituyéndose en un espejo contundente donde mirarse como Humanidad. Refiriéndose a la resistencia en la Franja de Gaza, vale recordar que “allí, en Gaza, sobrevive la nobleza humana casi en estado puro [2]. En otras palabras, el reconocimiento de Palestina es, hoy, una de las pocas delgadas líneas rojas que dividen con absoluta claridad el mundo. Ser de izquierda pasa por ser palestino, sin importar el lugar del mundo que se habite, y sin términos medios que condicionen el pensar o el sentir.


7. Desde hace algunos años, las violaciones sistemáticas del Estado sionista de Israel han provocado reacciones contundentes. Una de ellas es la Campaña BDS: Boicot, Desinversión y Sanciones: consiste en el boicot al consumo de productos y rechazo a las expresiones políticas y culturales israelitas. Así de simple, y de complejo. Sobre todo en Europa, las organizaciones de solidaridad con Palestina llevan adelante el boicot activo al sionismo de exportación de productos e ideas. Algo se ha hecho. En la parte política y cultural, los activistas han logrado impedir la realización de conciertos o discursos y hasta de partidos de fútbol.
Esto que parece una expresión visceral de retaliación guarda en lo profundo una absoluta coherencia política. Israel maneja una política de difusión internacional, apoyada en las grandes corporaciones de comunicaciones, de vender al mundo la imagen de una sociedad que vive en absoluta normalidad, salvo cuando los “de dos patas” intentan aterrorizarla y destruirla. El sionismo político (“sionazismo”, James Petras) es el principal pilar ideológico de la sociedad israelí, al punto de buscar el reconocimiento en pleno siglo XXI de un “Estado Judío”. Basta mirar las exigencias de pureza racial y religiosa judías para reconocer a un Estado racista y teocrático arropado en el disfraz de la “única democracia de Medio Oriente”. Israel es una economía industrial que en el más de 70% depende de la industria militar, ligada a la gran industria de armas estadounidense. El sionismo racista se adoctrina desde la educación básica [3] y es la matriz ideológica que permitió, en 2008, cuando la masacre en Gaza, a Avigdor Lieberman (Ministro de Relaciones exteriores israelí) pedir: “la solución no es la invasión, la solución es como la que EE.UU adoptó con Japón, sin ensuciarse las manos”, es decir, un ataque atómico. Similar camino propuso el hijo del exPrimer Ministro Ariel Sharon, Gilad, durante el ataque a la Franja en 2012. [4]


8. Israel exporta hacia el mundo la imagen de vivir en total “normalidad” y de sensatez –justificada en el holocausto- cuando bombardea población civil, cuando su economía depende de la industria de muerte, cuando ha practicado la limpieza étnica durante décadas… Y, para ello, no solo envía emisarios culturales, empresariales y políticos hacia el mundo que justifiquen sus acciones, sino que, también, lleva a políticos, empresarios y gente ligada a la cultura y comunicación a que “visiten” Israel… Eso sí, solo Israel, nada de acercarse a las fronteras con Gaza y Cisjordania.
Desde hace años, importantes artistas han sido llevados a Israel, lo que le ha traído importantes frutos, sobre todo, en el silencio de todos aquellos. Con el dolor del alma, porque hay dolor y desazón, artistas nuestros de la talla de Mercedes Sosa, León Gieco, Fito Páez y Víctor Heredia han visitado Israel, realizado giras exitosas, y regresado con un descomunal silencio sobre la causa palestina. Ellos visitaron Israel incluso luego del genocidio del 2008-2009 en Gaza, y sin un ápice de solidaridad con los asesinados, jamás se pronunciaron al respecto: Gieco (julio 2009), Víctor (mayo 2010), la Negra Sosa (octubre 2010 y muchos viajes anteriores) y Fito (junio 2011), con su presencia y su escandaloso silencio, allá, avalaron la política de “normalidad” del sionismo, del sionazismo. Inexplicable y doloroso, todos ellos militantes por décadas de la defensa de los pueblos y sus derechos, que padecieron la dictadura y la represión-desaparición de miles de compatriotas, que escribieron temas que forman parte ya de la insumisa tradición de libertad de Latinoamérica, recibieron cartas con miles de adherentes que les pedían, en nombre del pueblo palestino, no ir a Israel, y sumarse y fortalecer la campaña de BDS, como la franca denuncia de las atrocidades del régimen israelí. Sin resultados...
Por otro lado, Eduardo Galeano, Roger Waters, Jean-Luc Godard, Devendra Banhart, José Saramago y muchos otros alrededor del mundo han rechazado frontalmente tal invitación: su presencia y su arte no puede volverse cómplice con el silencio. Entre ellos, rescato la silente pero poderosa presencia del físico Stephen Hawking quien, luego de haber visitado cuatro veces Israel, denunció el genocidio del 2009 y ha rechazado asistir nuevamente a ningún evento apoyado por el gobierno israelí, sumándose al boicot académico.


9. Al representativo grupo que ha recibido cartas para sumarse a la campaña BDS y que las han eludido se añaden, también con desazón y dolor de nuestra parte, Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina. El 21 de junio de 2012, mientras Sabina y Serrat daban su concierto en Tel Aviv, la fuerza aérea israelí asesinaba a 7 palestinos en la franja de Gaza. Con enredados argumentos, ambos artistas justificaron su viaje y evitaron responder –antes y después- preguntas sobre los palestinos. De igual manera, en junio del 2014, Sabina visitó Tel Aviv… ¿Dónde quedó la tradición insumisa y solidaria de aquellos? No lo sé,… solo que, escuchando sus temas estos días, un silencio incómodo les acompaña ya a todos ellos…


10. Mi ausencia al concierto de Sabina y Serrat del viernes 5 de junio de 2015, en Quito, es para evitarme el asco de la inconsecuencia política: en mi cabeza resuenan, simultáneamente, las canciones de Sabina y las palabras de la actual ministra de Justicia de Israel, Ayelet Shakedm, quien abogó al genocidio durante los brutales ataques de julio – agosto de 2014 cuando, refiriéndose a las madres palestinas y sus hijos, exigió: "Deberían desaparecer junto a sus hogares, donde han criado a estas serpientes. De lo contrario, criarán más pequeñas serpientes".
Negamos de manera absoluta la “normalidad” que construye y vende el sionazismo. Con la causa palestina se está decidiendo el futuro de Medio Oriente y el de la Humanidad entera. Sé que existe un nuevo genocidio por venir; mientras tanto, con las palabras de Ayelet Shakedm en la cabeza, y apoyándome en las mismas canciones de Sabina, rechazo su presencia en Ecuador y llamo al boicot de su concierto.

Notas
  [1] http://www.globalfirepower.com/country-military-strength-detail.asp?country_id=israel En la actualización de abril de 2015, el recuento de la fuerza naval israelí está extrañamente ajustado a la baja… 

[2] Alejandro Moreano 

[3] http://www.michelcollon.info/Les-Palestiniens-sont-des-betes.htm y http://www.atilioboron.com.ar/2012/11/hija-de-general-israeli-denuncia-la.html 
 
[4]  http://laiguana.tv/notic ias/2012/11/22/2491/HIJO-DE-ARIEL-SHARON-ISRAEL-DEBE-APLASTAR-A-TODA-GAZA.html

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

miércoles, 3 de junio de 2015

El gran Roger Waters convoca a dos músicos brasileños a boicotear a Israel. Los enanos Caetano y Gil le dicen que no


Naufrago da Utopia

Traducido del portugués para Rebelión por Susana Merino



Roger Waters, antiguo letrista y vocalista del conjunto de rock Pink Floyd no solo como artista es mejor que Caetano Veloso y Gilberto Gil (el álbum The Wall, su opera prima, lo coloca en un nivel inalcanzable para los bahianos), sino que vale mucho más que ellos como ser humano y como persona política.
Waters integra el movimiento global BDS (boicot, desinversión y sanciones) que presiona a Israel para que desocupe los territorios del pueblo palestino que ocupó manu militari. En tal sentido envió una carta a Caetano y a Gil exhortándolos a no presentarse en uno de los países más transgresores de los derechos humanos del mundo actual, país genocida y réprobo (cuyas bestialidades fueron condenadas innumerables veces por la ONU).
Por medio de sus asesores, ambos demostraron que son muy diferentes de lo que expresan sus canciones.
Gilberto Gil prefiere incrementar su cuenta bancaria que “quedarse en casa (…) preparando consignas en nombre del amor para los compañeros que esperan en las calles en el mundo entero” (Questao de ordem).
Y de Caetano Veloso nunca más podremos esperar que nos ayude a “destruir estantes, estatuas, vidrieras, vajillas, libros, sí” (É proibido proibir) Prefiere embolsarse los nuevos shekels, la moneda israelí.
Hay una página sobre el tema en youtube que recomiendo: Tropicalia nao combina con apartheid (El tropicalismo no combina con el apartheid).
Transcribimos completa la carta de Waters que Caetano y Gil, a menudo tan “verborrágicos”, no respondieron:
Queridos Caetano y Gilberto,
Cuando veo vuestras fotos, escucho vuestra música, leo las historias de vuestras luchas personales y profesionales, recuerdo todas las luchas de todos los pueblos que han resistido al dominio imperial, militar y colonial a lo largo del milenio, que lucharon por los presos y los muertos. Nunca fue fácil pero siempre lógico.
En una de sus canciones, Gil, usted menciona al arzobispo Desmond Tutu. No hablo portugués pero entiendo que ustedes aplaudan la resistencia del arzobispo Tutu al racismo y al apartheid que terminaron derrotados en Sudáfrica. Fueron días tempestuosos cuando la comunidad mundial de artistas estaba codo con codo con sus hermanos y hermanas oprimidos de África. Nosotros, los músicos, liderábamos entonces aquella reacción, en apoyo a Nelson Mandela, a la ANC, al pueblo africano oprimido, a todos sus presos y a todos sus muertos.
Estamos ahora ante una oportunidad igualmente significativa. Nos hallamos en un punto culminante. Quienes estamos convencidos de que el derecho a la vida humana decente y a la autodeterminación política deben ser universales, estamos de acuerdo con 139 países de la Asamblea General de la ONU, centrados en Palestina.
Luego del brutal ataque de Israel del último verano a la población palestina de Gaza, la opinión pública se inclinó a favor de las víctimas, a favor de los oprimidos y de los que carecen de privilegios, a favor de los prisioneros y de los muertos.
El primer ministro de Israel Netanyau y su Gobierno de extrema derecha, me recuerdan el cuento del “Nuevo traje del emperador”. Ciertamente no hubo nunca, por sus calumnias, un gabinete tan expuesto como este. Se condenan cada vez más a cada instante, en cada discurso racista “¡Mira mamá el emperador está desnudo!”
Tuve hace poco la oportunidad de escribir una carta al joven artista inglés Robbie Williams, compartí con él el destino de cuatro jóvenes palestinos que jugaban al fútbol en una playa de Gaza y fueron asesinados por la artillería israelí. ¿Por qué traigo ahora la mención de una playa y del fútbol? ¿Por qué? Porque del Brasil, conservo la playa de Ipanema en mi mente, recuerdo los conciertos que hice en Sao Paulo, Porto Alegre, Manaos y Río, ¿cómo podría olvidarlos? Tengo una camiseta de fútbol firmada: “para Roger de su fan Pelé”.
La última vez que estuve una criatura inocente había muerto atropellada por un auto en que unos criminales huían de la escena del crimen. Se palpaba el dolor nacional, era todo muy inclusivo, vosotros, todos vosotros, os condolíais de aquella pobre criatura. De múltiples maneras vosotros sois un rayo de luz para el resto del mundo.
Como sabéis, los artistas internacionales preocupados por la defensa de los derechos humanos en la Sudáfrica del apartheid se negaron a cruzar ciertos límites para tocar en Sun City en aquellos días, Little Steven, Bruce Springsteen y unos cincuenta músicos más protestaron por la cruel y racista opresión de los nativos de sudafricanos.
Aquellos artistas ayudaron a ganar aquella batalla y nosotros los militantes del movimiento no violento de Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS) por la libertad, la justicia y la igualdad de los palestinos, también vamos a ganar esta contra las políticas igualmente racistas y colonialistas del Gobierno de ocupación de Israel. Vamos a seguir presionando por la igualdad de derechos para todos los pueblos de Tierra Santa. De la misma manera que los músicos no tocaron en Sun City tampoco vamos a tocar en Tel Aviv. No existe espacio actualmente en el mundo para otro régimen racista de apartheid.
Cuando todo eso termine iremos a Tierra Santa, cantaremos nuestras canciones de amor y de solidaridad, contemplaremos las estrellas a través del follaje de los olivos, sentiremos el olor de la madera quemándose en las fogatas de nuestros anfitriones y apreciaremos su legendaria hospitalidad. Pero hasta que eso no termine, hasta que todos los pueblos sean libres, vamos a mantener nuestro emblema en la zona, una línea que no cruzaremos, no vamos a ir a divertir a los cortesanos del rey tirano.
Queridos Gilberto y Caetano, los prisioneros y los muertos extienden sus manos. Por favor únanse a nosotros cancelando sus conciertos en Israel.
Roger Waters
Fuente: http://naufrago-da-utopia.blogspot.com.es/2015/06/o-grande-roger-waters-conclama.html