domingo, 30 de abril de 2017

Se empiezan a escuchar en todo el mundo las reclamaciones de Palestina prisionera


“Sobre las cenizas de la Nakba. La tierra que fue Palestina, 1947.”
“Los informes sobre los pueblos palestinos que recopilaron los servicios de inteligencia de la Haganá, la resistencia clandestina judía, durante la época del Mandato Británico de Palestina, son una lectura fascinante. Los agentes de inteligencia de esta organización redactaron informes sobre cada uno de los pueblos palestinos, un millar en total. Este proceso de registro se puso en marcha en 1940 y se prolongó durante siete años. Cada uno de estos informes contenía la información más detallada que se pudiera recabar, desde los nombres de las familias más importantes a la profesión y la filiación política de la mayoría de los habitantes, desde la historia del pueblo a la calidad de la tierra, incluían descripciones de los edificios públicos y se especificaba incluso qué frutos daban los árboles de los huertos que se solían plantar en los alrededores de los pueblos.
Son una fuente de información muy valiosa, sobre todo porque demuestran hasta qué punto los sionistas estaban preparados para apoderarse de Palestina. Los informes incluyen fotografías aéreas de cada población y de su entorno, e indican la ubicación de los puntos de acceso, además de evaluar la riqueza y el número de armas de que disponían los hombres y los jóvenes del lugar.”
Del libro: “Los palestinos olvidados”. Autor: Ilan Pappé. Traducción: Jaime Blasco Castiñeyra. Editorial Akal.

En todo el mundo se empezó a escuchar el 17 de Abril, como un acto de voluntad propia las reclamaciones de Palestina prisionera, y consecuentemente a extenderse la denuncia del régimen israelí del apartheid.
Ya se sabe de concentraciones de solidaridad en los cinco continentes. Ese mundo occidental de gobiernos que pretenden dar imagen de pulcritud empieza a tener delante, sobre la mesa en la que hacen acuerdos, negocios, leyes, llegando desde las calles y plazas de cada ciudad, la reclamación social para que pongan en marcha sus fuerzas diplomáticas, políticas, económicas y demás, exigiendo a Israel el cumplimiento de los Derechos Humanos en sus cárceles, y cumplan con la obligación que les corresponde de hacer respetar la dignidad y la justicia que asiste legalmente a los prisioneros y prisioneras de nacionalidad palestina. De lo contrario los responsables sionistas deberán responder por sus crímenes ante la justicia internacional como potencia colonial.
La Huelga de Hambre por la Dignidad y la Libertad, como la llaman los prisioneros y prisioneras de Palestina, se afianza en Jerusalén, Cisjordania y Gaza, y hoy viernes (28 de abril 2017) es un día que están previstas manifestaciones y concentraciones en calles, plazas y centros de oración. Palestina prisionera ha unido a todas las corrientes palestinas y conduce la lucha por la libertad.
Su plataforma de lucha tiene reivindicaciones que forman el cuerpo de los Derechos Universales más básicos, quizás porque el derecho del pueblo palestino a su libertad forma parte de los principios de justicia e igualdad que asisten a cada pueblo y que cada gobierno declara defender.
No hace falta decir que esos que viven oprimiendo a otros son los que están más interesados en marginar los Derechos de la ciudadanía en cualquier lugar, y conducen sus esfuerzos a borrar violentamente, allí donde se de, el mundo en mejoría constante.
Entre las reivindicaciones de los prisioneros y las prisioneras de Palestina destacan la anulación de la “detención administrativa”, los encarcelamientos sin acusación ni juicio, sin derecho a ninguna defensa, el fin de la prohibición de las visitas familiares, la liberación inmediata de los prisioneros y prisioneras en estado de gravedad, la atención médica, … Semejantes formas de gobierno sólo se dan bajo una autoridad que tiene legalmente establecida la tortura, eso es el régimen israelí, el régimen del apartheid, el régimen de la segregación racial, el de la ocupación colonial, el mismo que es acusado de crímenes de Lesa Humanidad en los Tribunales Internacionales.
Como reacción a la huelga de hambre, el gobierno sionista ha emprendido una carrera represiva de grandes dimensiones y extremadamente peligrosa por llevar más al límite la vida de los prisioneros y prisioneras de Palestina: encierra a los dirigentes del Comité de Huelga en celdas de castigo, trasladan de cárcel a los y las prisioneras, les impiden o prohíben toda comunicación con el exterior, así sean familiares y abogados, les roban sus pertenencias personales, les quitan el agua y la sal que tomaban durante la huelga, las tropas especiales del régimen israelí han asaltado las cárceles y celda por celda han ido entrando golpeando salvajemente a las y los prisioneros, han causado ya varios heridos de gravedad de los que se sabe unicamente que han sido trasladados a zonas de hospitalización con los que tampoco se puede comunicar. También ha salido de las cárceles por filtraciones, que les han impuesto sanciones económicas, multas.
Las organizaciones de defensa de los prisioneros han presentado la reclamación de permisos de visitas ante el tribunal supremo del régimen del apartheid y el Comité Internacional de la Cruz Roja se dispone a realizar visitas a las cárceles. Debemos esperar noticias.
Las manifestaciones pacíficas masivas en Palestina han sido atacadas por fuerzas militares con disparos de fuego real y gases lacrimógenos causando heridos y detenidos entre manifestantes y comerciantes que se negaban a abrir sus establecimientos.
El sionismo, en su intento de romper la huelga de hambre y el apoyo de la población palestina a sus prisioneros y prisioneras, ha fracasado rotundamente en Palestina. Además, aunque la prensa occidental en general oculte lo que ocurre en Palestina, se ha conocido la solidaridad con los prisioneros y prisioneras de los profesionales de la judicatura en EEUU, abogados y estudiantes de derecho, y en numerosas ciudades de EEUU hay concentraciones y manifestaciones a favor de Palestina. En las capitales europeas no han cesado desde el comienzo de la huelga de hambre las manifestaciones de solidaridad, y los parlamentarios de la Izquierda Unitaria Europea han hecho un llamamiento a los parlamentos y gobiernos de los países respectivos y el mundo en general para que se solidaricen y apoyen la justicia y la libertad para los prisioneros y prisioneras de Palestina.
Es el mejor momento para la solidaridad con el pueblo palestino.

Ramón Pedregal Casanova. Dos últimos libros: “Gaza 51 días”, y “Palestina. Crónicas de vida y Resistencia”, puedes bajárlos de internet. Presidente de la Asociación Europea de Cooperación Internacional y Estudios Sociales AMANE.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

sábado, 29 de abril de 2017

Por qué mi hija se queda en casa sin ir a la escuela en Israel el Día del Holocausto




Mondoweiss


Traducido del inglés para Rebelión por J. M.


"I." es la inicial de un ciudadano noruego que vive en Israel. I. posteó y repartió esto entre amigos en las redes sociales y nos permitió publicarlo. –Los editores.

El domingo marcó el comienzo de Iom HaShoah o el Día del Holocausto en Israel. Hoy a las 10 am, sonaron por dos minutos sirenas de ataque aéreo en todo Israel. ¿Obsesionante? Sí, pero en mi opinión, no por las razones correctas.
El Ministerio de Educación de Israel ha decidido que conmemorar la Shoá/Holocausto es tan esencial para Israel, que el aprendizaje de lo que sucedió comienza a la edad de tres años, en el preescolar. Al preguntar a la maestra de nuestra hija, dijo que preferiría no tener esta charla con niños de esta edad. Sin embargo, los inspectores comprueban si se sigue el plan de estudios. Por lo tanto, tiene que hacerlo. El plan de estudios es específico. En cada edad recibe la información apropiada. Para los niños de tres años de edad, la lección suena algo similar a esto: algo horrible sucedió hace mucho tiempo en una tierra muy, muy lejana. Y, gente murió. Pero aquí, (en Israel) ahora estamos a salvo. Y la sirena es en memoria de aquellas personas que murieron.
El plan de estudios se hizo más específico los últimos años, después de algunos desafortunados eventos donde los maestros se desbordaron, y los niños llegaron de la escuela a casa con estrellas amarillas en la ropa y el temor morboso de los trenes de carga. Ahora está más coordinado y es obligatorio para todas las instituciones públicas para niños.
Debido a las decisiones de otras personas sobre cuándo y cómo es apropiado para que nuestra niña aprenda sobre el genocidio, optamos por dejarla en casa ayer y hoy. Queremos que nuestra hija aprenda acerca de la injusticia; el pensamiento crítico, la moral y los valores. Queremos que crezca fuerte, justa, amable y segura. Y, creemos que el aprendizaje acerca de los confusos peligros en un pasado lejano, no es eso lo que le enseña.
Esta noche también marca el inicio de una serie de días festivos que construye un fundamento del nacionalismo en los niños de todo Israel.
En primer lugar, Yom Hashoah, Día del Holocausto, o “lo que pueden hacer con nosotros si no estamos atentos”. El uso de sirenas en lugar de una oración, para hacerles sentir el horror.
A continuación, Yom HaZikaron, el día de duelo por los soldados caídos y víctimas del terror. Un día para señalar a los que se sacrificaron por nosotros y por nuestra seguridad. Y de nuevo el sonido de las sirenas, todos parados, parando sus coches, por un sonido que no hace mucho tiempo significaba “¡correr en busca de refugio, los misiles están llegando!”. No es en absoluto confuso paralos niños, ¿verdad?
Y para concluir, Iom Haatzmaut, el Día de la Independencia de Israel, que se celebra con barbacoas y vuelos masivos de una variedad de aviones de combate, helicópteros de combate y otras máquinas de guerra. Martillos inflables con la bandera israelí, banderas en los coches, en las bicicletas, niños con banderas pintadas en la cara de los niños. Algodón de azúcar en azul y blanco. Iom Haatzmaut tiene un nombre diferente en árabe, Yom al-Nakba. Sin embargo, la sola mención de este nombre en la clase puede crear problemas a un profesor...

Fuente: http://mondoweiss.net/2017/04/keeping-school-holocaust/

Esta traducción e puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a l traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

martes, 28 de marzo de 2017

¡Si ellos quieren quemarlo, usted debe leerlo!


Gilad.co.uk/

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.


La historia judía es una cadena de desastres: inquisiciones, holocaustos y pogromos. Una y otra vez, a lo largo de su historia, los judíos son objeto de discriminación, perseguidos y expulsados. Y este continuo de tragedias es en gran parte un misterio para los mismos judíos. Sin embargo cabría esperar que ellos, gente inteligente a ciencia cierta, miren su pasado, lo comprendan y tomen las medidas necesarias para cambiar su destino.
Nací y crecí en Israel y ya muchos años antes tomé conciencia de que Israel era Palestina. Cuando era un joven muchacho israelí, el Holocausto y el sufrimiento de los judíos eran, de alguna manera, extraños para mí y mis compañeros. Era la historia de un pueblo diferente, los judíos de la diáspora y a nosotros, los jóvenes israelíes no nos gustaba mucho ese pasado judío. No queríamos identificarnos con esa gente, tan odiados por tantos pueblos, tantas veces y en tantos lugares diferentes. Borrando dos mil años de "exilio" imaginario, no nos veíamos a nosotros mismos como los hijos e hijas de nuestro bíblicos "antepasados". Éramos jóvenes orgullosos y sentíamos asco por las víctimas.
De manera que el sufrimiento de los judíos ha sido, en muchos sentidos, un enigma para mí. Pero ayer, en la London School of Economics (LSE), fui testigo de un espectáculo de mal comportamiento judío tan increíble, que mucho de lo que hasta ahora había sido poco claro, de repente se convirtió en demasiado claro.
Ayer, en una conferencia pronunciada por uno de los más grandes humanistas de nuestra generación, el profesor Richard Falk, le llevó al defensor de Israel Jonathan Hoffman apenas sesenta minutos de vandalismo duro para causar que fuera expulsado de la sala. Mientras Hoffman y sus cómplices eran echados fuera del edificio, la habitación entera expresó sus sentimientos gritando "Fuera, fuera, fuera"
Hoffman no era más que un auténtico matón. Agitando los símbolos nacionalistas judíos, estaba actuando abiertamente como un activista étnico-judío. Más tarde supe que está asociado a muchas instituciones judías y sionistas: el comité de parlamentarios judíos de Gran Bretaña, la Federación Sionista y otras.
El comportamiento de Hoffman, de una total falta de respeto a una institución académica como la LSE supone una confusión con un local de yeshiva o una sinagoga local. Así me parece. Mi conjetura es que Hoffman sólo supone que, como tantos espacios en nuestro país hoy en día, la LSE fue simplemente "ocupada". Parece que la mera presencia en un recinto de un solo sionista es suficiente para transformar esa habitación en territorio ocupado.
Nunca en mi vida he visto un recinto entero tan unido en su indignación y si alguien dentro de la comunidad judía cree que el vandalismo a lo Hoffman y compañía va a hacer populares a los judíos, se equivoca. A juzgar por la reacción que he visto ayer en la LSE, en la actualidad la fatiga del control sionista del pensamiento, la quema de libros y la brutalidad, es total.
Pero también me gustaría aprovechar esta oportunidad para emitir una disculpa sincera. Ayer, en la presentación del libro de Falk, sugerí a un partidario palestino que en lugar de leer al historiador judío David Cesarani sobre el Holocausto, quizás querría intentar con David Irving. Algunos estudiantes judíos se mostraron indignados por mi comentario, así que me gustaría aquí corregir mi comentario, para que sea más inclusivo y categórico. No se limite a leer a David Irving. Si realmente quiere entender el mundo a su alrededor, asegúrese de escuchar todas las voces que esta gente quiere suprimir y lea todos los textos que estas personas tratan de quemar.
Si quieren quemarlo, ¡debe leerlo!
Una vez que lo haya leído, decida si el texto debe llegar a sus estantes o a la pira.
Así que para los controladores de pensamiento judío y quemadores de libros, tanto sionistas y "anti": ustedes han iniciado claramente una guerra contra la libertad académica conectada con el control del pensamiento y la quema de libros. Ustedes han comenzado una pelea con los valores occidentales fundamentales: la apertura, la tolerancia y la creatividad. Todas esas cosas afines, no con Jerusalén, pero sí con Atenas. No tengo ninguna duda de que en esta guerra ustedes pueden ganar algunas batallas, pueden arreglárselas para cancelar una charla aquí y allá, incluso alguna quema de un libro o dos. Pero perderán la guerra. La libertad prevalecerá, porque las ansias de libertad están grabadas en el alma humana.
Insto a los judíos y a las instituciones judías a considerar cuidadosamente si su comportamiento realmente sirve a los intereses judíos. Como el autor del libro más leído en la política de identidad judía, puedo ver un desastre en el camino de la realización de esos objetivos.
Tengan cuidado. 


Fuente: http://www.gilad.co.uk/writings/2017/3/21/if-they-want-to-burn-it-you-want-to-read-it


Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.

miércoles, 8 de febrero de 2017

¿De dónde provienen las atrocidades en el comportamiento israelí y su persistente impunidad?


Luis E. Sabini Fernández
Rebelión
7 de Febrero de 2017


Uno a menudo queda atónito, con una sensación profunda de desagrado, interrogándose acerca de cómo pueden soldados israelíes cometer algunos actos tan miserables, abusivos, tan desoladoramente inicuos.1
Y uno hace tales juicios a partir de sus puntos de vista. Implícita, inconscientemente, uno elabora estos juicios o sensaciones a partir de sus propios patrones de conducta.
Pero hay que conocer las raíces de tales comportamientos para mejor entender la situación. Que no significa, necesariamente, aceptarla, como podríamos deducir del famoso pensamiento de Mme. de Stäl; “Comprenderlo todo es perdonarlo todo”.
El abordaje de los textos de los fundamentalistas judíos, particularmente los articulados en organizaciones como Gush Emunim,2 nos permite ingresar al universo de valores de sus sostenedores y captar sus puntos de vista.
Antes de abordar este universo, quiero hacer una referencia, un agradecimiento y un reconocimiento a Israel Shahak, el judío polaco internado en 1943, a los 10 años, en un campo de concentración nazi junto con sus padres, del cual escapan la madre y él luego de la muerte de su padre y que al final de la guerra se embarca gozoso como novel sionista en un barco con rumbo a Palestina, es decir Sion. Según el mismo Shahak, ese viaje y la organización verticalista de la tripulación sionista a bordo, lo puso en alerta respecto de ese mensaje. Pero era adolescente e iba a tardar unos años en darse cuenta que el sionismo y su portavoz David Ben Gurion querían algo radicalmente distinto a lo que él valoraba.
Sus muchas contribuciones revelaron siempre que la humanidad (lo universal) se anteponía a la comunidad o la tribu (lo particular), como aconteció con su denuncia de un episodio en que un judío piadoso no acepta en sabbath ceder su teléfono para una asistencia médica urgente a un no-judío.
Shahak se dedicó a traducir al inglés sugestivos textos que hasta entonces circulaban sólo en hebreo. Gracias a él, entonces, hemos podido acceder en los ’80 al Plan denominado con el nombre de su autor, Oded Yinon, un estratego israelí que diseña el viejo “Divide y vencerás” sobre los estados y países limítrofes o cercanos a Israel (Irak en 3 partes, Egipto en 6, Sudán en 2, Siria en 5, etcétera).
Shahak también ha traducido al inglés textos fundamentalistas de la religión judía que arrojan luz sobre los comportamientos tanto de la sociedad israelí como de sus elencos religiosos y militares para con los palestinos (y otras poblaciones no judías).
Es imposible magnificar el significado de la labor esclarecedora de Shahak respecto de textos de las organizaciones religiosas que han ido tomando cada vez más peso dentro de la militarizada sociedad israelí. Textos escritos en hebreo y que a menudo dichas redes muy sectarias ni siquiera traducen para sus propias reparticiones fuera del país. Es de imaginar que si entre judíos está restringida la circulación de algunos pensamientos, ¡lo que quedará para “el mundo exterior”, el “ancho y ajeno”!
Glosaremos sucintamente el trabajo de Shahak y Mezvinski (en adelante, SyM) titulado El fundamentalismo judío en Israel. 3
Sabemos que la formación del Estado de Israel proviene de una curiosa combinación de judíos askenazíes que tenían un muy débil vínculo con la tierra palestina, asiento histórico de diversas poblaciones, entre ellas la judía, que a menudo coexistieron. La población judía no fue ni la originaria ni la única ni la última.
El sionismo surge como un movimiento de reafirmación de la perseguida identidad judía. Pero no surge en cualquier lugar de la difundida territorialidad judía de fines del s XIX. Surge específicamente en la comunidad askenazí de la Europa Central. No surge, por ejemplo, en las numerosas poblaciones judías existentes en el mundo islámico. Theodor Herzl, uno de sus fundadores, estaba convencido que la solución a los padecimientos judíos, a su discriminación, a la maldición cristiana contra los que condenaran a Cristo pasaba por hacer “rancho aparte”. Llega a estimar, en términos político-tácticos, al antisemitismo como un aliado para favorecer esa separación.4
El sionismo se presenta inicialmente como un movimiento laico, no confesional, pero que no quiere romper con la religión judía, en realidad parece querer aprovecharse de ella. Poco a poco empiezan a entender que el único vínculo ligador (religare, origen etimológico del vocablo religión) que tiene lo judío es lo religioso; la Torah y otros libros “sagrados”. Pero por eso también se va constituyendo cierto judaísmo refractario al hecho sionista. 5
Desde el comienzo el sionismo emplea un doble mensaje que no se sustenta en dialéctica alguna: ─encarnamos una solución social, material, para erigir un estado judío y lo hacemos en el territorio que Yahvé “nos” 6 encomendara (hace siglos, más bien milenios). ¿Materialista y terrenal o místico en contacto con alguna divinidad?
E inmediatamente, llevando el proyecto a la realidad: ¿Cómo se puede elaborar semejante solución a la vista de toda la población (palestina) que habitaba esa misma tierra, que la Biblia denomina Sión y que los contemporáneos denominaban Palestina? 7 Palestinos que el mismísimo Ben Gurion calificaba como los verdaderos descendientes de los judíos bíblicos (islamizados). Claro que eso lo dice Ben Gurion hasta fines de la década del ’20, luego, nunca jamás.


sábado, 28 de enero de 2017

Trump, Diocleciano y el porquero.

 Es posible que Obama abandonara a Israel. Pero lo que es indudable es que Trump lo va a traicionar 


Por Bernard Henri-Levy
Hatzad Hasheni
ENERO 26, 2017



Los judíos no deben olvidar que, por mucho que el presidente de Estados Unidos multiplique las declaraciones de amor, siempre será un mal pastor que no respeta más que el poder, el dinero, los estucos y los oros de sus palacios.

Es posible que Obama abandonara a Israel. Pero lo que es indudable es que Trump lo va a traicionar.

¿Cómo es posible? ¿No está dando múltiples señales de buena voluntad? ¿Acaso la designación de un embajador amigo, el anuncio del traslado de la embajada a Jerusalén, el nombramiento de su yerno, Jared Kushner, como asesor, no son gestos enérgicos de los que Israel debería alegrarse?
Sí y no.
Existe una ley formulada por Gershom Scholem cuando, durante el proceso de Eichmann, reprochó a Hannah Arendt que carecía de Ahavat Israel, “el amor al pueblo judío”.
Arendt respondió que, cuando se trata de Israel, las pruebas de amor son menos importantes que el amor en sí.
Para ser exactos, dijo que los gestos de amistad, cuando no van unidos a un conocimiento y un apego sinceros, se convierten, en un momento dado, en todo lo contrario.
En la actualidad, el peligro es, en Israel, que se refuerce la franja más radical de la sociedad, una mala señal dirigida a quienes, en el otro bando, se alegrarán de que Estados Unidos empiece a tomar decisiones unilaterales que, un día, puedan ser desfavorables a los judíos; y en Estados Unidos, la proximidad a un presidente voluble (que cambia según el negocio del día) e impopular para medio país (con la ruptura del consenso entre los dos partidos que siempre ha reforzado a Israel).
No tengo ni idea, como es natural, del amor que Donald Trump siente, o no, por el pueblo judío.
Pero nos da alguna pista el libro de John O’Donnell sobre él: “El único tipo de gente que quiero que cuente mi dinero son hombrecillos cubiertos con la kipá”.
Estuvo la serie de tuits con la que se empeñó en arrancar al periodista Jon Stewart la máscara tras la que se ocultaba Jonathan Leibowitz, su verdadero nombre.
Estuvieron las palabras que dirigió, en plena campaña, a una reunión de donantes judíos: “¡Sé por qué no vais a apoyarme! Porque no procedo de vuestro dinero”.

Estas declaraciones emanan desprecio.

O, para ser más precisos, esa variedad de desprecio que funciona, según Freud, como un mecanismo anticipado de defensa contra el presunto desprecio del otro.
Que ese presunto desprecio sea real o imaginario es lo de menos.
Que Jon Stewart o los donantes judíos republicanos desdeñaran verdaderamente al constructor kitsch de la Trump Tower, tintineante con sus incrustaciones capilares, mobiliarias e inmobiliarias no es lo importante.
Lo fundamental es que Donald Trump lo cree.
Lo fundamental es que, para él, los judíos son la caricatura de esa élite neoyorquina que siempre le consideró un titiritero vulgar y sin alma.
Y ahí surge el típico caso de ese desprecio en defensa propia, cuando los judíos son los representantes de una élite que le ha mirado con desdén y de la que, ahora que él tiene el poder, puede vengarse.

Hay un relato talmúdico que expresa bien esta lógica.
El rabino Yehuda tiene una escuela por delante de la cual pasa, cada día, un joven porquero romano del que los alumnos se burlan desde las alturas de su sabiduría.
Un día, el rabino recibe una orden de acudir al oeste del reino de Edom, ante el emperador Diocleciano; y al llegar, con gran asombro, reconoce al porquero convertido en rey.
A primera vista, este le recibe con todas las consideraciones.
Cuando llega, ordena que le preparen un baño para que se purifique de las miasmas del viaje.
Con una salvedad: ha tenido la maldad de convocarle un viernes, justo antes del Sabbat.
El baño está demasiado caliente y, si no hubiera intervenido un ángel que, en el último minuto, arroja grandes cantidades de agua fría, habría muerto escaldado.
Y cuando el rabino, salvado por el ángel, aparece delante del antiguo porquero, este le dice: “¡Como tu Dios hace milagros, te permites despreciar al emperador!”.
Esta historia es una buena metáfora del Estados Unidos de hoy, donde, como en Edom, el nihilismo triunfante ha hecho que un porquero se convirtiera en emperador.
Es un buen ejemplo también de la prudencia del judío, que responde: “Despreciábamos al Diocleciano porquero, pero nos inclinamos ante el emperador Diocleciano, siempre que, como Saúl, que antes de ser rey había cuidado burras, se haya visto trascendido por su función y su metamorfosis”.
Y, sobre todo, es una buena alegoría de los baños y los regalos envenenados que puede prodigar un porquero humillado que decide vengarse.
Ante una situación así, lo más importante es no caer en la trampa de la buena voluntad de doble filo.
Los judíos no deben olvidar que, por mucho que Trump multiplique las declaraciones de amor, siempre será un mal pastor que no respeta más que el poder, el dinero, los estucos y los oros de sus palacios.
Y deben ser conscientes de que, en la atmósfera populista actual, en este momento en el que se ataca el pensamiento y las mentiras brotan con una arrogancia sin igual, en este mundo que está generalizándose y en el que, desde los plutócratas estadounidenses hasta los oligarcas rusos, los porqueros exhiben sin vergüenza su pedigrí en las fachadas de los palacios imperiales, la pequeña nación judía no tiene hueco.
Aliarse con eso es traicionar su vocación.
Es entregarse, no a Pompeyo o a Asuero, sino a Diocleciano; es arriesgarse a perder su identidad.
Para los herederos de un pueblo cuya longevidad a través del tiempo se ha debido al milagro de un pensamiento constantemente revivido, sacrificar esa vocación de excelencia, renunciar al deber de excepción que ha sido el fermento —desde Aquiba hasta Kafka, desde Rashi hasta Proust— de una resistencia casi incomprensible, en resumen, rendirse al nihilismo de Trump, sería la más espantosa de las capitulaciones y equivaldría a un suicidio.

http://hatzadhasheni.com/

jueves, 26 de enero de 2017

Mátalos, es juego limpio


Haaretz

Traducido del inglés para Rebelión por J. M.


 Una captura de pantalla de un video muestra a soldados israelíes arrastrando a un adolescente palestino que fue baleado durante enfrentamientos en Cisjordania. Captura de pantalla

Contra los palestinos y los árabes israelíes es juego limpio. Juego limpio en los territorios ocupados y juego limpio en Israel. Juego limpio porque su sangre es barata. Es barato en Umm al-Hiran y barata en el puesto de control de Tul Karm. Es barata en los sitios de construcción y barata en las barreras de control.
Cuando las personas asesinadas son árabes a nadie le importa. Cuando un soldado israelí muere en un accidente es una noticia de primera plana. Pero cuando un palestino es asesinado mientras apenas despierta en su casa a nadie le importa.
Ninguna de las personas asesinadas en los últimos días habría sido asesinada a tiros si no fuera palestino o beduino. Es dudoso que alguno de ellos mereciera morir. ¿Fue esta matanza al por mayor diseñada para desviar la atención de otra historia, como ha sucedido en Israel antes y es habitual en regímenes oscuros? Es difícil de decir. Pero es fácil decir con certeza: es juego limpio.
El jueves fueron justos en el Negev. He aquí el sionismo 2017 destruyendo una comunidad de refugiados beduinos para construir una comunidad judía en su lugar. Esa es la violencia básica sionista; nacionalista y racista. Compara el caso con el puesto avanzado de Amona y tienes evidencia perfecta del apartheid: negociaciones y compensación para los judíos, brutalidad para los árabes.
En ningún desalojo de judíos la policía habría disparado de esa manera. En Umm al-Hiran está permitido. También se le permite herir al líder de la Lista Conjunta Ayman Odeh porque la policía ha sido entrenada para pensar que los miembros árabes de la Knesset son traidores. Eso es lo que escucharon de su ministro de seguridad pública, Gilad Erdan.
Yakub Abu al-Kiyan, un maestro, fue asesinado a tiros en su coche presuntamente por querer embestirles a propósito. Inmediatamente las autoridades difunden sus mentiras sobre el muerto. Dijeron que estaba vinculado con Estado Islámico y que tenía cuatro esposas. (El diputado Ahmad Tibi dice que la única esposa de Abu al-Kiyan tiene un doctorado mientras que su hermano es un inspector en el ministerio de Educación).
Después de eso, ¿cómo alguien puede creer a la policía, que apresuradamente afirmó que deliberadamente les quiso embestir? Al menos un testigo, Kobi Snitz, dijo en un sitio web que había visto lo contrario. Primero la policía regó el coche de Abu al-Kiyan con balas, luego perdió el control. Un video publicado el miércoles también suscita fuertes sospechas sobre lo que sucedió. Tienes la impresión de que la balacera precedió a la embestida.
Pero la semana anterior muchos otros acontecimientos precedieron en Umm al-Hiran. En el campo de refugiados de Fara los soldados mataron a un hombre que acababa de despertar. 11 balas a quemarropa frente a su madre. Los soldados dicen que trató de atacarlos. Mohammed al-Salahi era un hijo único que vivía con su madre en una habitación individual.
En la ciudad palestina de Tuqu la policía de fronteras disparó a un joven de 17 años, Qusai al-Amour, que había tirado piedras, venganza evidente. Luego arrastraron al joven moribundo por el suelo como un saco de patatas. Su cabeza fue golpeada en las rocas mientras lo arrastraban y las cámaras filmaban.
Al día siguiente las cámaras también documentaron el asesinato de Nadal Mahadawi, de 44 años, en el puesto de control de Tulkarem. La vista era horrible. Se lo ve permanecer en silencio mientras los soldados le disparan sin motivo aparente. Cuando trata de huir, en lo que parece ser una carrera por su vida, lo matan.
Pero no hay problema, el "terrorista" fue asesinado. Así es como los medios lo retrataron. Arrastrar al joven herido en Tuqu y la ejecución en el puesto de control debería sorprender a cualquiera. Sobre todo debe sorprender a todos los israelíes, porque los autores son sus hijos, sus soldados y su policía. Pero las víctimas eran palestinos.
Una línea recta pasa por Umm al-Hiran, Tuqu, Fara y Tul Karm, la línea de deshumanización que guía a los soldados y la policía. Comienza con las campañas de incitación y termina con gatillo fácil.
Las raíces son profundas; se debe tomar conciencia de ellas. Para la mayoría de los israelíes todos los árabes son iguales y no son seres humanos como nosotros. No son como nosotros. No aman a sus hijos ni sus vidas de la manera que lo hacemos. Nacieron para matar. No hay problema en matarlos. Son todos enemigos, sujetos sospechosos, terroristas, asesinos, sus vidas y muertes son baratas.
Así que mátalos porque nada malo te pasará. Mátalos porque es la única manera de tratarlos.
 
Fuente: http://www.haaretz.com/opinion/.premium-1.765915
 
Esta traducción se pude reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción.